Capítulo 91
Vittorino se acercó hasta quedar frente a mí. Bajó la voz para que los invitados no escucharan, aunque la tensión de su rostro dejaba clara su rabia.
—Dame una oportunidad —pidió mientras sujetaba mi brazo—. Si aceptas ser mi esposa de verdad, recuperarás tu lugar como Donna y nadie volverá a humillarte.
Retiré el brazo y lo miré con rechazo. No podía creer que siguiera intentando utilizar mi libertad y mi posición para presionarme.
—No voy a compartir tu cama a cambio de recuperar