Capítulo 36
Me quedé sin palabras.
Durante toda mi vida había escuchado promesas parecidas, pero ninguna era sincera. Los hombres solo me buscaban pasar un buen rato y después desaparecían.
Otros me ofrecían ser su sugar baby pero me ponían mil condiciones.
Rodrigo era diferente. Sus ojos no reflejaban deseo ni lástima. Solo veía a un hombre que quería compartir su vida conmigo.
—No puedes hablar en serio.
Retrocedí un paso mientras intentaba entender lo que estaba pasando. Mi corazón latía con