Capítulo 39
Narra Lucia
Me temblaban las manos, el corazón me latia a un millar por segundo, sabía que tenía que hablar con él y decirle la verdad, pero era inevitable no sentirme la peor basura del mundo.
¿Porque lo hice? Rodrigo me adoraba como una reina, y dejé eso por unas cuantas noches de sexo con Carlos.
—Se de lo que quieres hablarme —me tomo de las manos mientras me alejaba hacia el jardín —Mi amor, no te preocupes, el bebé tendrá mi apellido, se que mis hijos no lo entenderán, pero e