Mundo ficciónIniciar sesiónLa voz de mi primo me hace dar un respingo.
—Pues yo te sigo viendo aquí —bromeo y él frunce el ceño.
—Eres tan graciosa primita —gira los ojos dejándose caer de manera dramática a mi lado—. ¿Sí sabes que los secretos tarde o temprano salen a la luz, verdad?
Me muerdo el labio inferior.







