PDV Teresa
La mirada de Tomas no se quito de encima de mi, el corazón me latio como loco mientras mire hacia atrás.
La puerta del probador donde estábamos, era gruesa y no debió verse nada desde afuera, pero a fin de cuentas, uno nunca podía saber, quien sabe si alguien podía tener una muy buena vista alli afuera.
En ese momento Tomas volvió a hablar, pero rápidamente me gire intentar callarlo… su voz sonaba muy fuerte de forma natural y era mejor que prevenir un poco.
—¿Vas a seguir con eso? —