50. Voces Sagradas
Tras terminar la cena, Sean pidió permiso para ir un rato a la base para ver a Frank y comprobar el estado del señor Johan y sus dos hijos. No solo ellos estaban recluidos allí, sino que también había varias personas más.
Sean sonrió al ver a Frank, golpeado e indefenso después de que los hombres de Sean lo hubieran apaleado y torturado. Con las manos cruzadas sobre el pecho, Sean le pisó el cuello a Frank hasta casi dejarlo sin aliento.
"Eres la segunda generación que controla muchas tierras e