SAMANTHA
Verano.
La brisa fresca azotaba mi rostro junto a un olor a campo, árboles, sol, calidez.
Podías ver los rayos del sol colarse entre las flores, mismas que hacían una perfecta alineación entre otras formando una gloriosa vista.
Todo estaba bien. Jodidamente bien.
Abrí los ojos luego de tomar una bocanada de aire, y al abrirlos la felicidad dentro de mi detonó mi corazón. Tyler sonreía como si nunca más pudiese volver a hacerlo, y eso hizo que mi pecho se contrajera sintiendo unas ganas