SAMANTHA
Matthew me dejó una calle antes, y antes de irse me dejó su número escrito, por si necesitaba algo más.
Al acercarme al aeropuerto, Ellie ya se encontraba esperándome.
—Dios— murmuró luego de abrazarme —¿Qué te pasó?— tenía lágrimas en los ojos.
—No quiero decírtelo ahora— miré al suelo —Solo quiero irme ya de este lugar— pedí.
Tenía miedo de que me persiguiesen, no quería volver a ver el rostro de aquellos hombres.
—Vamos— tomó mi brazo con delicadeza, más de lo debido, ¿De verdad me