Capítulo 94. Lo que mostramos no siempre es la verdad
—Para nada. Claro que te haré el peinado para tu gran día —respondió Ana con desenvoltura.
—Será que puedes dominar estos rizos salvajes —presumió Maggi de su larga cabellera ondulada.
Ana sonrió sintiendo una enorme opresión en el pecho.
—Es muy hermoso tu cabello.
—Es prematuro hablar de fecha de matrimonio aún —masculló Graham—. Primero se debe hacer la reunión.
Las palabras de Graham solo echan sal a la herida de Ana, no ha negado que va a casarse con la hermosa joven, solo