Capítulo 90. Luchando contra la corriente
Gavin abrazó a Marina y al igual que ella sentía pánico, que el mundo entero le caía encima, pero él era un hombre.
Acostumbrado a ser quien diera energía, no podía derrumbarse, Marina y Cris lo necesitaban.
—Yo también tengo miedo Marina —admitió en un hilo de voz—, pero no podemos dejar que Cris lo vea —Marina afirmó—. Debe vernos fuerte y con seguridad para que él esté tranquilo.
Gavin limpió las lágrimas de Marina.
—Ya no llores —continuó—. O Cris notará tus ojos hinchados, vaya