Capítulo 64. Vida complicada
—Sabes perfectamente que eres mi esposa, pero no puedes pasar sobre mi autoridad, ¿lo comprendes?
—Perfecto —dijo Marina alzando las palmas—. ¿Quieres que siga siendo un desorden el almacén? Bien, ¿quieres que se mueran las aves de corral de frío? No hay problema.
—Yo administro mi clan de manera eficiente.
—No es cierto, quien lo administra es Camila, una mujer amargada y mezquina.
—No hay razón para que te expreses así, ella conoce sus obligaciones y jamás pasa sobre mí.
—Ella