Capítulo 42. Acuerdo de cooperación
Al siguiente día Marina despertó y vio a Gavin ajustándose el kilt frente al espejo, ya las almohadas estaban en su lugar.
Marina mordió sus labios, dejada llevar por el orgullo había hecho que Gavin durmiera en el suelo de su propia alcoba, aunque con bastante colchas y almohadas, incómodo no durmió.
Así que se levantó de buen humor.
—Buenos días —saludó a Gavin y él hizo un gesto con la cabeza, seguía molesto con ella, la vio a través del espejo cuando pasó detrás de él.
Gavin vo