Marina estaba impresionada con el alcance que tenía la noticia de su aparición para la sociedad en Brasil. Al salir del aeropuerto los flashes de cámaras y los micrófonos de los reporteros casi no le permitían caminar.
José Manuel la protegía con su cuerpo mientras un grupo de seguridad lo resguardaba.
Marina subió en la parte trasera de un auto y José Manuel se subió con ella.
— ¿Mi papá? —Preguntó Marina sin poder verlo—. ¿Por qué no viene con nosotros?
—Pensé que sería bueno para