Capítulo 129. Ira desmedida
Camila encendió la luz de su habitación, se miró al espejo y parecía un adefesio, con el cabello despelucado, la dormilona rota y la sangre brotando de su nariz.
Alistair observó a Camila y sintió que los demonios se adueñaban de él.
Con ira asesina machucó la cara de Murdock rompiendo sus propios nudillos, lo estrelló repetidas veces contra el suelo y el cráneo crujía contra la piedra.
—Maldito cobarde, siente lo que es ser atacado por alguien más fuerte que tú.
—Alistair, por fav