Azriel habia imaginado un sinfín de situaciones posibles. Desde la absurda posibilidad de que Elaine finalmente lo amara, hasta la idea de que Damino lo asesinara. Sin embargo, en su mente, jamás habia contemplado la posibilidad de que la mismísima Elaine empleara un arma en su contra, mucho menos aun que se atreviera a colocarla contra su garganta.
El la habia escuchado llegar al lugar, y por sus pasos pudo intuir que no estaba para nada feliz. Pero de el enojo al intento de asesinato habia un