La recepcionista fue muy amable por lo que le agradecí, fui en dirección al elevador y mientras caminaba los hombres me miraban pero la misma reacción que tuvieron los otros la tuvieron ellos, apartaron su mirada al ver hacia atrás.
Yo iba a voltear cuando el señor Lund me rodeó con sus brazos para subir al elevador, me asuste ya que no sabía que se encontraba detrás de mí.
— ¿Acaso me venía siguiendo? — le pregunté — ¿Usted intimidó a esos hombres?
— Te dije que no te separaras de mí sino