— Rea, espera antes de que te vayas — ella se detuvo — ya sabes, cuando necesites de nosotras sólo dinos, sabes que no estás sola y que hicimos un juramento de estar la una para la otra fuese cual fuese la circunstancia.
— Gracias Lu, tendré en cuenta esto. Espero que las cosas con la adopción salgan bien, lo mereces.
Me dieron la adopción de los niños y estábamos todos sumamente felices y con mucho ruido en la casa. Una llamada de Dánae hizo que todas nosotras hiciéramos una reunión en la casa