El tercer día de la desaparición de Lucía.
Felipe había agotado todos los medios para contactarla, pero el tiempo seguía avanzando, y el pánico en su pecho crecía como una sombra.
Esos días, Paula lo había buscado varias veces, pero él rechazó todo. Y cuando finalmente apareció en su puerta y vio su rostro demacrado, Paula expresión se tornó en preocupación, dijo: “Felipe, ¿qué te ocurre?”
Verla ahora despertaba en él unas emociones complejas.
Había transformado su amor por ella en un ca