26.| Un momento de padre e hija.
Me dolía todo el cuerpo, estaba agotada y no podia parar de llorar. El pecho me ardía y lo único que queria era que esa tortura terminara cuanto antes.
Darrick y Rhys habían vuelto a su mansión antes que el sol apareciera, se habian quedado toda la noche conmigo hurgando todas las cartas que Carlota le habia enviado a Selene y que realmente no decian la gran cosa, solo palabras clave y quiza otras cuantas cosas que solo conocian entre ellas. Los Donovaz me prometieron que me visitarian por la n