19.| El secreto de Orpheus.
Aprete los labios mientra cruzaba la puerta de la escuela, la cual lucia igual de vacia y aburrida que antes. Nada habia cambiado en mi ausencia.
Revise el lugar con la mirada lentamente, encontrandome con Derrick, quien caminaba por los pasillos con gesto desinteresado.
—¡Derrick! —le llamé, intentando alcanzarlo. —¡Donovaz!
Ese ultimo grito lo hizo girar su cabeza de golpe hacia mi, mirandome con ceño fruncido.
—¿Qué necesitas?—preguntó.
—Necesito hablar contigo, es algo importante.
—Bi