Dylan me mira fijamente a los ojos y me sonríe con una felicidad genuina y me pasa la mano por la sien y yo hago lo mismo, y toma mi mano y me besa la palma con tanta devoción, que me hace suspirar.
―Gracias por perdonarme―me dice y me vuelve a besar la mano―gracias por permitirme estar nuevamente a tu lado―me señala y ahora me besa en los labios delicadamente―quiero que te quedes conmigo para siempre―me asegura y me corta la respiración esta vez―no te quieras separar de mí jamás―dice en un rue