Capítulo 52
Valeria Peña Madrigal
Puerto Vallarta, Jalisco, México
Solo eso pude decirle y después, me envolvió una nube oscura como si algo me hubiera tragado y que yo no supiera que fue lo que me pasó, fue una sensación de lo más fea y nunca había sentido nada igual. Abrí mis ojos y me descubrí en una habitación de hospital, rodeada de mangueras y de cables y al enfocar un poco mi vista, pude ver a mi amado Dex que estaba llorando y tomando mi mano. Esto tenía que ser, sin duda, un mal sueño.