Mundo ficciónIniciar sesiónNo respiro bien. Miro el suelo. Todo es borroso.
No puede ser. Jamás estuvimos sin protección. No. Ese niño no pude ser mío.
La miro a los ojos. Ella no puede parar de llorar.
- Samantha. La cigüeña que tocó tu puerta estaba drogada y se equivocó. Porque sabes que es imposible... que...ya sabes.
Ella no para de llorar. Se limpia un poco sus lágrimas, traga el nudo de su garganta mirando el suelo y me mira.
- No Vincent. Estoy embarazada.
Saca de su bolso de







