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UN NOCHE DE AQUELLOS

°°El sol está brillando en el cielo y no hay ni una sola nube a la vista pues dejo de llover todos estamos fuera dándome cuenta de que hoy es un día maravilloso, corriendo por todos lados observando como el sol brilla en la ciudad, en las calles donde una vez hubo pena°°

Ver a mi amiga detrás de un hombre y que resultara ser Marco era algo irónico para mi pues si me hubieran mandado lejos con excusas tontas yo lo borraba de mi vida en una, aunque no era la más indicada a dar esa opinión, pero lo pensaba en ese caso.

Había tenido un pequeño colapso después de un buen tiempo, pero no fue tan dramático como para contarlo y por suerte estaba Isabel para quitarme la depresión con sus historias de conquista, conocía a Marco y lo consideraba un hombre extraño pues decía no querer nada con Isabel, pero aceptaba hasta que le regala cosas o le preparara algun postre para él.

John y yo nos manteníamos al margen pues John consideraba que era un aprovechado, por otro lado, ambos habíamos prometido mantener un buena amistad ante todo y así lo estábamos haciendo.

Después del almuerzo aquel viernes y todo una evaluación sobre su regalo de cumpleaños para Marco y su respuesta icónica que quería ir a un parque de diversiones, a mi amiga no se le ocurrió mejor idea que comprar boletos a universal como regalo lo cual me pareció una locura y más aún por lo que paso después.

John y yo éramos más aburridos por así decirlo, salíamos por algun café, helado en el parque, noches de cine y rara vez a la playa, aunque luego de nuestras rutinas jamás íbamos a casa de ninguno para evitar ya saben los conflictos sexuales que buscaba evitar.

Algo que aprendí fue que mientras más evitas algo estas más cerca que suceda y aquel acontecimiento marco la relación de ambos en muchos aspectos, soy una dramática, habíamos salido de turno en la mañana después de una larga madrugada, ambos decidimos tomar un buen desayuno en el camino, y luego cada uno a sus casas a descansar para otro turno madrugador.

Luego de algunos días de turnos cansados, me había convencido para ir a una salida de grupo y aunque estaba algo dudosa accedí y más cuando Isabel también me pidió ir por extrañas razones que no me quiso decir.

John dijo que me recogería el sábado en la noche y aunque le comente que iría con Isabel, igual se ofreció, Isabel me convenció de ir todas unas bombas sexy pues como era cumpleaños del grupo de salidas iríamos a una discoteca.

Ambas estábamos ya arregladas y por romper corazones y pantalones a montón, Isabel tenía una vestido muy escotado en el pecho, espalda y piernas de color salmón y por mi parte era un traje de dos piezas una minifalda negras y un top de manga larga teniendo los hombros descubiertos.

La noche resulto mejor de lo esperada y no solo porque John no me quitaba la mirada por nada del mundo y más a mis pierna y no perdió ninguna oportunidad en bailar muy pegados algun tema, ambos considerábamos que la noche es muy joven para tener preocupación y más aún cuando ambos coincidimos en un lugar menos concurrido.

Isabel no perdió el tiempo en sacarle celos a Marco y estuvo toda la noche coqueteando con un tipo que no le fue nada indiferente y por varios momentos se desaparece, aunque mi calma volvió cuando me dijo que estaba en su casa sola y que no me preocupara y claro mientras salía de los baños que la había buscado como último recurso, me cruce con John mostrándome una sonrisa coqueta.

- Pensé que te habías ido

- No, solo buscaba a Isabel

- ¿La encontraste?

- Si, ya se fue

- Mmmm eso no le gustara a Marco

- A él nada le gusta aparte que rechazo a mi amiga, no le debería de preocupar

- Ay, que te puedo decir el amor es muy complejo

- Jajajaja bueno en eso estas en lo cierto

Le hice unas pequeñas señas de que me iría y el supongo que usaría los servicio, pero jamás que John seria alguien tan atrevido y me jalo con él a los servicio entrando a un cubículo.

- ¿Estás loco?

- Hace mucho tiempo, aunque no te hayas dado cuenta

- Alguien puede entrar

- Entonces no hagas ruido

Luego de ello sus labios presionaron los míos y aunque antes nos hayamos besado sus besos eran dulces y con una pasión escondida, no es por compararlo, pero me gustaban más sus besos, los besos empezaron a subir en cierta tonalidad cuando pasaron de mi boca a mi cuello y sus manos buscaban esconderse bajo mi falda, permitiéndole el acceso, mis manos buscaban desabotonar aquella camisa que no me dejaba hurgar en la imaginación.

La situacion se sintió algo complicada cuando el acabo con los pantalones en la rodilla y yo con mis piernas entrelazadas en su cintura, la temperatura en aquel cubículo no dejaba de subir y nos importaba muy poco que personas entraran a los servicios.

Sentir su masculinidad solo cubierta por un tela hacía que me excitara más de lo que creía, nuevamente puse mis pies sobre el suelo para tener estabilidad pues estaba por derretirme si seguía besándolo de esa manera, mis manos fueron dentro de su bóxer para sentir aquella masculinidad el cual crecía con cada beso apasionado y lo que sorprendió cuando mis manos lo tocaron es que eso iba a ser doloroso y placentero, pude percatarme de su longitud y su grosor.

Mi mano empezó a moverse ante la situacion en que estábamos, pero se vio detenida por el sonido incesantes a un celular que no era el mío, resulto que lo estaban llamando, pensando que se había ido.

La noche continuo sin complicaciones hasta unos minutos después que decidí irme a casa y aunque John se propuso acompañarme quise dejar las cosas inconclusas por el momento.

Y así llego nuevamente una semana llena de controversias pasionales, atención médica y salvar vidas.

Llamaban por el altavoz del hospital a algunos doctores para que se acercaran al área de emergencias pues nos solicitaban para la atención, mientras me dirigía hacia el área de emergencia se podía sentir la tensión, el caos y aun pues la sala de emergencia estaba llena de pacientes.

Estaba tan concentrada atendiendo a los pacientes que no me percate que Isabel también había ido a ayudar, solo nos sonreímos y ambas seguimos atendiendo, muchos ya habían sido atendidos, incluso transferidos a las áreas para casos con gravedad y otros a habitaciones para seguir con alguna observación.

Se había producido cerca a la playa un cuádruple accidente donde también estaba involucrado un bus con pasajeros, pero mientras intentaba consultar por algun caso más un pasante salió buscando a un doctor pues había una señora en estado de gestación que estaba con contracciones tan fuertes que ya estaba en labor de parto.

La señora dio a luz en una de las camillas de emergencia pues trasladarla resultaba complicado para el nacimiento bebe, las cosas se complicaron cuando él bebe no lloraba y la madre empezó con problemas respiratorios, tuve que ponerme manos a la obra y traerlo a la vida, no podía dejar que algo así sucediera.

Aunque solo escuchaba que muchos me decían que desistiera pues consideraban que el pequeño bebe había fallecido, pero no quería aceptar aquello aparte solo habían pasado a lo mucho que consideraba algunos segundo quería dar un último intento, no lo podría soportar, sé que no debería cargar con ese peso, pero era algo que aún lo cargaba mi corazón.

Empecé a dar ligeros golpecitos en su pecho justo en el lugar donde estaba su corazoncito hasta que reacciono, unas enfermeras me agradecieron y lo pusieron en un cuna especial y monitoreada y se fue a al área de neonatales mientras su madre la llevaron a revisión.

Cuando levante mi mirada me encontré con la de John, su mirada era indescifrable mientras Isabel me miraba preocupada, me saco de la sala jalándome.

- Tenemos que hacer el llenado de los documentos

- Tranquila, rosita nos ayudara con ello por esta vez

- No era necesario todo esto

- Claro que sí, sé que es difícil, pero tienes que superarlo, no lo puedes tomar personal especialmente porque trabajas en esa área

- Lo sé, perdón, yo . . .. 

- No tienes que disculparte, tranquila, entiendo y comprendo, que te parece si vamos a la cafetería por un chocolate caliente, lo necesitas

- Solo si tu invitas

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