PARTE CINCO: PUEDE SER AMOR
CAPÍTULO TRES
Más de dos horas habían pasado desde el momento en que Andrea había llegado con ellos, a probar otro mundo y darse cuenta que ni todos los lujos que ella tenía en la casa de los Muriel se podían comparar con la felicidad que se respiraba en aquel lugar tan pequeño pero haciéndolo tan grande por el amor que habitaba ahí.
Y es que entre más Andrea conocía a Diego, más se daba cuenta que no podía haber otro hombre como él en el mundo. No era que se