-Amor, ven, escúchame, yo no me acosté con Marcela, te lo juro por nuestro amor, yo no te traicionaría, sabes que te amo, no te haría daño créeme -dice.
-No hablemos de eso ahora, estoy muy cansada, -señalo. ¿Cómo te fue en tu almuerzo, como sigue tu hijo? -pregunto.
-Amor, el niño está bien, pero no fui a ningún almuerzo, me quedé en casa esperando por ti -expresa. Necesitamos aclarar lo que está pasando, ¿no entiendes que sin ti no soy nadie?
-No me digas esas palabras, me duele pensar en el