Mundo ficciónIniciar sesiónComo de costumbre, ese sábado por la mañana la pareja de agricultores llegó temprano al mercado abierto ubicado en el centro de la pequeña aldea. La mayoría de los comerciantes que los conocían los saludaban por respeto al apoyo que siempre recibían de ellos. Desafortunadamente, entre los comercializadores estaban los hombres de Santiago, esperando que llegaran para verificar la información que recibieron.
El cariño que la población demostró tener por los dos fue inmenso, por ca







