—¡Eso es mentira! —gritó Nina desesperada, pero el abogado le hizo un gesto para que guardara silencio.
—Creemos que ese embarazo y la idea de que iba a morir pronto, fue lo que hizo al señor Lieberman dejar toda su herencia a la señorita Smith… pero cuando se dio cuenta de que el bebé no era suyo,