Capítulo 49. Corre conmigo
Lobita.
La voz de Will dentro de mi cabeza me dejó tan quieta que Cleo también se detuvo.
El lobo plateado estaba frente a nosotras.
Orejas levantadas.
Lengua fuera después de la carrera.
Y una expresión que, por algún motivo, conseguía parecer arrogante incluso teniendo hocico.
—¿Cómo demonios haces eso?
El lobo ladeó la cabeza.
Vínculo.
—Todo se explica con esa palabra aquí.
Cleo estaba fascinada.
Will.
Sí.
La respuesta llegó desde él.
No como una voz normal.
No escuchaba sonido.
Lo sentía de