Capítulo 42. Una conexión que no entiendo
Empecé a observar a Lucas.
No de una forma rara.
Bueno.
Quizá un poco.
—¿Por qué me miras?
Aparté los ojos.
—No te miraba.
—Llevas cinco minutos haciéndolo.
Estábamos desayunando.
Clara tenía la nariz enterrada en un libro.
Max comía como si hubiera una guerra programada para mediodía.
Will todavía no había llegado.
Lucas estaba frente a mí.
—¿Tienes hermanos? —pregunté.
Su cuchara se detuvo.
—Eso ha sido aleatorio.
—Curiosidad.
—No.
—¿Ninguno?
—No que yo sepa.
Algo dentro de mi pecho tiró.
Cle