Capítulo 41. Lucas pega como un camión
Will estaba celoso.
Lucas estaba divertido.
Y yo estaba demasiado cansada para gestionar a ninguno.
—Buenos días —dijo Will.
No sonaba a buenos días.
Lucas levantó la mano.
—Buenos días, príncipe.
—¿Cuánto lleváis aquí?
—Dos horas.
El humo aumentó.
—¿Dos?
—Sí.
Will me miró.
—¿Por qué?
—Porque estoy entrenando.
—Con Lucas.
—Normalmente se entrena con alguien.
Lucas se levantó.
—Voy a por agua.
—Cobarde —murmuré.
—Inteligente.
Se marchó.
Will esperó hasta que estuvimos solos.
—Podías haberme llam