Capítulo 24. Dejad de mirar a mi compañera — Will
Había diez alfas mirando a mi compañera en sujetador.
Diez.
Los conté.
Dos veces.
Por si mi lobo estaba exagerando.
No.
Diez.
Arrancar ojos.
—No.
Todos.
—No.
Miraron.
—Tienen ojos.
Quitar.
—Tampoco.
Amber estaba delante de mí con una toalla sobre los hombros y una expresión que dejaba claro que no comprendía por qué estaba considerando seriamente cometer varios delitos.
Lo peor era que no había hecho nada malo.
Nada.
Tenía calor.
Se había quitado una camiseta.
Fin.
Era yo.
Mi lobo.
Y nueve idio