Las cosas en el palacio pasaban con naturalidad y calmadas, ya que todos los trabajadores buscaban hacer sus deberes y estar pendientes de sus jefes por voluntad propia, ya que ellos les trataban con respeto y hasta el momento no habían recibido ningún grito o maltrato de su parte, algo muy diferente a los rumores que se decían del trato que le daba el rey.
Realmente la comparación sonaba a un aburrido cliché, pero era inevitable ya que inconscientemente siempre hacían esa comparación al ver co