Capítulo 31

Astrid

Caminaba de regreso a mi habitación con una sonrisa de oreja a oreja después del beso. Me sentía como si flotara, como si mis pies ni siquiera tocaran el suelo. Todo al respecto se sentía surreal, de la mejor manera posible. Esta vez no había tensión, ni vacilación. Ambos lo habíamos querido, y se había sentido… correcto.

Perfecto, incluso.

No me permití analizarlo en exceso. Por una vez, no diseccioné ni dudé ni planeé cinco pasos adelante. Todo en lo que podía pensar era en lo impecable que había sido la noche: mi entrada, las expresiones en sus rostros, y luego ese beso con Aiden en la terraza había cerrado la noche de manera perfecta para mí. En serio, ¿qué más podría haber pedido?

Me acosté con una sonrisa aún persistiendo en mis labios.

Cuando desperté, lo primero que noté fue la luz del sol. Se derramaba a través de las cortinas, pintando mi rostro con un cálido resplandor naranja que se sentía casi festivo. Me estiré perezosamente, todavía sonriendo, hasta que la realid
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP