Mundo ficciónIniciar sesiónEsperamos todo el día y toda la noche, esperando contra toda esperanza que al menos algunos licántropos presten atención a mi apasionada súplica de unir nuestras fuerzas. Pero cuando los primeros rayos del amanecer surcan el cielo, se vuelve dolorosamente claro: no ha llegado ni uno solo.
No mentiré; la decepción duele, aunque una parte de mí esperaba es







