Mundo ficciónIniciar sesiónAMELIA
Mis dedos tiemblan incontrolablemente en mi regazo mientras Nicolás y yo nos sentamos en el auto, la anticipación y el miedo girando dentro de mí como una tormenta. Después de tantos días separados, apenas puedo contener las ganas de volver a ver a mis padres.
Nicolás me da un apretón tra







