Mundo ficciónIniciar sesión—Puedes irte en una hora—, afirma casualmente, tomando un sorbo de su bebida.
—Está bien—, respondo en voz baja, eligiendo no presionar para obtener una explicación del inquietante encuentro. Con un profundo suspiro, me hundo en la cama, resignada a esperar el paso del tiempo en un silencio incómodo.
Una hora más tarde,







