—Pues no me importa si me usas, César —me confiesa y la veo impresionado—. Así que hazlo, por primera vez en tu vida déjate llevar por la pasión en vez de hacer lo que creas correcto —me suplica aferrándose a mí.
Y me lo pienso, creo que ya entiendo aunque fuéramos calenturientos, jamás hice algo por ella que no sea correcto, tal vez sabe que quiero más a Isabel porque me arriesgué a estar con ella, a pesar de que fuera mi cuñada, a pesar de que estaba comprometido, nada me importó de tan solo