—¿Y como vas a hacerlo a través de mí? Si estoy buscando trabajo porque literalmente me dejaron en la calle.
—¿Y no piensas pelear tu parte? Debes hacerlo, por tu hijo, tal vez tu no quieras, pero él lleva el apellido y cuando sea grande tal vez lo reclame si tú no lo haces ahora —me dice.
—No nunca obligué a Alejandro a darme algo y menos obligaré a su familia —dije obvia—, además Alejandro de verdad no dejó nada para nosotros.
—No puede ser.
—Es cierto, él no creía que estaba embarazada de su