Manuel salió por esa puerta, de hecho comprobó que era idéntico a Alexander cuando lo vi llevarse mi calma con él.
Me acosté en la cama y pensé:
—¿Abrir algún problema si disfruto de la piscina?
Analicé las mil y una posibilidades de encontrarme con Alexander, era casi imposible si lo veíamos desde el punto de vista que estaba de encuentro en encuentro de reuniones.
—No está de más intentarlo.
Fui a lavar mi cuerpo rápidamente. No era una ducha completa y detallada, pero era necesario quitar el