Me acerqué a ella y sabía que todos me miraban fijamente, podía sentir el peso de sus miradas en mi espalda.
—Nina O'Brien, me llamo Amelia O'Connor. Es un placer conocerte.
—Señorita O'Connor, igualmente. ¿Qué hace aquí?
—Por favor, no te levantes. Te lastimarás más y la idea es que te recuperes.
—Se lo agradezco.
Le dedico una dulce sonrisa y parece que eso la calma. Callum se acerca y se sienta al lado de su prima en aquella incómoda silla.
—¿Por qué viniste?
—Por dos motivos.
—¿Cuáles son e