69. Enjuiciados
Luis se quedó pensando por un momento, se debatía en si aquella información era cierta o no, pero después de ver a los ojos a Gabriela supo que era cierto, — ¿Es cierto mi amor?, ¿no me lo estás diciendo para alegrarme el día?
Ella sonrió, le tomó la mano y la colocó en su vientre, — Sé que todavía es muy pequeñito para que puedas sentirlo, pero aquí en mi vientre crece una vez más una vida, que vendrá solo a consolidar nuestra relación y aquello que ya me imaginaba.
— ¿Y qué es eso?
— Que