58. En colapso
Amelia estaba por abordar el avión cuando escucho su nombre tras de ella, — ¿Señora Stone?, necesitamos que por favor nos acompañe.
Le embargo la necesidad de correr, pero ¿a donde podría hacerlo si estaba atrapada?, resignada e intentando tomar todo con normalidad, se giró y de inmediato sonrió, — Si dígame oficial, respondió haciéndose la sorprendida.
— Necesitamos que por favor nos acompañe.
— ¿A dónde oficial?, perderé el avión y por lo tanto a la convención a la que debo asistir.
— So