Capítulo 58. Soy su niñera
—De verdad, no puedo creer que le dijeras a Lía que podía venir hasta el lunes —comentó Isabelle. Habían regresado a casa.
—¿Hice mal? —preguntó desconcertado.
Leandro podía jurar que Isabelle no tenía rencor hacia su hermana, Lía, pero tal vez y solo tal vez…
—Sí, de hecho, se escuchó muy feo. Va a pensar que no queremos recibirla en casa —argumentó, caminando detrás de él, subiendo a la habitación del niño.
—¿Quieres decir que estás molesta porque le dije que viniera hasta el lunes y no porqu