Capítulo 38. No llegué a tiempo
Isabelle empujó la puerta tratando de no hacer ruido y caminó lenta y silenciosamente al interior de la habitación, el corazón le zumbó al fijarse en la figura de Leandro. Él dormía con Alessandro sobre su pecho.
Ella no había esperado encontrarse con una escena tan… tierna y menos sentirse emocionada. Isabelle no era de hierro y no pudo evitar sentirse conmovida al ver cómo los dedos de su hijo se cerraban sobre la camisa de Leandro, como si temiese que él lo dejara. Su corazón se estremeció y