La risa espeluznante de Angie invade mis canales auditivos mientras que yo trato de quitar el líquido espeso que me acaba de vaciar encima, por un momento llegué a pensar que había sido víctima de un ataque con ácido, en muchas ocasiones se han visto esos casos y pensé que Angie era lo suficientemente loca para atacarme de esa forma, pero no siento ni dolor ni nada que se le paresca, en su lugar lo único que puedo percibir es la sensación fría que deja el líquido viscoso que escurre por t