Mundo ficciónIniciar sesión—Es la primera y última vez que te preguntaré esto ¿te follaste a mi hermanastra? —le pregunté, de hito en hito.
Max cerró la puerta y me miró con una ceja arqueada.
—Una sugar baby no tiene el derecho de saber con qué otras mujeres se acuestan su sugar daddy. Digo, por si eso exactamente no lo encontraste en Google.
Sus palabras fueron como una bofetada, paso al lado mío y fue directo a la barra a







