* * * * * * * LEONARDO * * * * * * * *
Luego de haber estado en una especie de batalla de cosquillas con mis hijos y en el que resulté vencedor (algo que, debo admitir, no lo esperaba), acosté a cada uno (incluso a Luciano) y después, fui a ver a mi madre (quien me estaba esperando en la sala).
—Mamma —la saludo al ir a su lado y sentarme en el sofá en el que estaba.
—Leo —,me sonríe—. Te escuché jugando con mis nietos
—Sí..., gané —le informo divertido; y aquella sonríe mucho, pero mucho más.