************LOREY************
—¿Estás seguro que no tienes prisa por ir a ver a tu amigo? —le pregunto al mirarlo fijamente.
Después de que Chiara le pidiera a Leonardo que se quedara a acompañarme a desayunar y que este aceptara sin objeción alguna, ambos habíamos hecho nuestro pedido (el cual llegó en tiempo récord) y luego de ello, nos pusimos a disfrutar de cada manjar que había sobre nuestra mesa a la vez que conversábamos sobre cosas sencillas; sin embargo, después de casi una hora en el