***************LOREY****************
—Ven, siéntate aquí, un momento —me pide al llevarme hasta su cama.
—Te siento un poco misterioso —señalo en un leve y seductor tono de voz, al tiempo en que voy liberando su mano, lentamente, para que él se dirigiese a un rincón de su habitación (justo donde había una especie de armario).
Abre las puertas de aquel y, de su interior, saca un enorme objeto cubierto por una sábana blanca y lo trae hasta donde estaba yo y lo recuesta sobre la pared en la que es